martes, 21 de noviembre de 2017

A pesar del cierzo.

Te prometí que nunca te diría adiós.
Y añadí que mi promesa era más fuerte que un huracán.
Y lo sigue siendo.
Y te sigo queriendo.
Y ojalá leas esto, porque significará que tú a mi también,
o que nunca dejaste de hacerlo.

miércoles, 15 de junio de 2016

Rumbo hacia la 28

Viajar es una de las cosas mas maravillosas que puede haber.
Ya sea por conocer cosas nuevas o simplemente por crearte a ti misma.
Aventurarte, arriesgar, es difícil y puede gustarte o no, pero siempre quedara un buen recuerdo de ello.
Disponerte a llegar a la estación, coger un tren y continuar el trayecto subido en él sin saber como acabará, eso si es arriesgar.
Lo mismo pasa con las relaciones. Enamorarse o no, eso es cuestión de arriesgar, de probar y sobre todo de no tener miedo. Por eso nunca se debe temer amar a alguien.
Yo siempre he dicho que adoro viajar, y quienes me conozcan lo saben de sobras. Hace dos años hice el viaje más importante de mi vida y conocí el lugar mas hermoso en el que había estado, del que no me quería marchar nunca, pero por alguna razón hay lugares que no son para ciertas personas, y ese lugar no era para mi, a pesar de que yo lo considerara como un hogar.
Y si, hay miles de lugares maravillosos, pero me quede pensando, que allí dónde hay alguien a quien se quiere muchísimo, y dónde hay alguien que nos quiere de verdad, ese si que es el lugar más bonito del mundo. Y me quedo con esto. Me quedo con lo más hermoso de este tan largo viaje, me quedo con las sonrisas, con los recuerdos y los momentos vividos. Pero ya va siendo hora de bajarse del tren porque este viaje a terminado.

Encontraré ese hogar que encontré en ti otra vez, no lo dudo, lo haré. Y sabré que lo he hecho cuando me mire igual que me mirabas tú. Ante todo que te vaya bien (al menos es lo último que me dijiste) porque te lo mereces, por haberme salvado y haberme hecho tan feliz.
Te quiero y siempre te querré.
Como te decía antes, siempre tuya.
Y por fin después de tanto tiempo y con todo el dolor de mi corazón, adiós.

miércoles, 6 de abril de 2016

2 a 1

Mi álbum sigue vacío, estancado en esa última foto que nos tomamos, colgada de lo más alto de mi habitación, para hacerme recordar que hubo un tiempo que estuvimos en la cima.
Mis perfiles suenan anticuados y un poco devaluados.
Mis razones no me faltan para demostrarte que algo falla. Que cuando un barco naufragia, allí donde los haya,
no hay nada para salvarlo y que sobre todo son hechos, no derechos a, ganas y no costumbres.
No es normal y no tiene que serlo, tampoco es juventud, si afirmas madurez.
Sigo mirando esa foto en la cartera en la que aun me mirabas como si fuera lo mejor que te ha pasado. Y he pasado
Siempre es más duro dejar pasar algo que amas con locura, algo que hiciste tuyo y ya no lo es.

sábado, 27 de febrero de 2016

Tú tan si y yo tan no.

tan ya no me importa lo más mínimo,
Y yo tan lo daría todo por tan solo ver tus ojos.

Tú tan te compensare por todo,
Y yo tan espero mas bien poco.
Tú tan no te soltaré la mano,
Y yo tan me agarro a cualquier lado.
Tú tan te lo demostraré todo,
Y yo tan o quizá tam(poco).
Tú tan si para ti no para mí menos,
Y yo tan si para ti menos yo me muero.
Tú tan barco crucero,
Y yo tan barco pesquero.

tan ya no me importa lo más mínimo,
Y yo tan lo daría todo por tan sólo ver tus ojos.

No agarres mi mano para mas tardé soltarmela.

jueves, 21 de enero de 2016

"Estoy harto"

Iba a escribir la típica entrada nostálgica, pero prefiero dejar la página en blanco.

Cada uno es libre de interpretarlo como quiera.

Mi manera, nada que decir, desde ahora, todo para dentro y nada que olvidar.

Al menos por mi parte no puedo.

lunes, 18 de enero de 2016

Y me quedo mirando todas aquellas fotos y pienso, lo increíble que es conocer a alguien que te complete y con el que puedas ser tú mismo. Pero más increíble aún es encontrar a esa persona en el sexo opuesto y pensar; como una persona tan diferente de actitud puede completarte de una manera tan perfecta.
Nos pasamos la vida buscando a ese grupo de amigas con las que compartirlo todo. Secretos, aficiones, gustos, amores... Todos encontramos nuestro lugar en donde encajamos perfectamente y pensamos que ningún sitio es comparable con aquel que llamamos amistad. "Primero las amigas, luego los chicos" dice la ley número 1 y que en eso, las chicas, la cumplimos a raja tabla.
Pero al igual que todo, creces y cambias. Cambias de gustos, de opiniones, de creencias, empiezas a abrirte más a lo que te rodea, y como todos, conoces a gente.
Allí es cuando comienzan los mayores errores, que ojo, de donde se sacan las mejores lecciones. Pero a pesar de eso, todo se mantiene tal y como está. Sales, conoces a gente, una cosa lleva a la otra y el consiguiente resultado. Pero ante todo y frente a esto: solo amigas. Aquellas que solucionaran todo lo que se te anteponga y harán todo lo posible por cambiar tu estado.
Hasta que entonces, llega.
Te pasas toda la vida basando la confianza en una persona o grupo de personas sin pensar si quiera en que algún día eso puede que cambie. Y ha cambiado.
Y lo mejor de todo es la inconsciencia de tu cabeza ante todo esto. Comenzando a hablar con tan solo un amigo, compartiendo experiencias, vivencias, sentimientos... pero solo parcialmente. La confianza aumenta cada vez más hasta que acabas compartiendo cosas con él sin saber ni porqué lo haces. Solo confías, sin causa ni por qué que pueda explicarlo. Cada persona tiene una manera diferente de estrechar lazos. La mayoría son cara a cara. Esto es simplemente por el hecho de que los ojos hablan por nosotros y por ello es una manera perfecta de conocer a la persona, o fijar su confianza, ya que el mayor reflejo de los sentimientos, lo poseen los ojos.
Y de repente todo aquello en lo que creías cambia. La confianza aumenta con aquella  persona, junto con la preferencia, acabando finalmente compartiendo tus mayores secretos con alguien que puede que no conozcas ni una cuarta parte que cualquier amistad de la infancia.
El poder disfrutar de las pequeñas cosas, eso es lo que más  aprecio y valoro. Poder compartir con tu pareja cualquier cosa es mágico, pero nunca se está de acuerdo con todo. Es normal siendo de sexos opuestos. Por ello, aprendes a valorar aquello de lo que te rodeas día a día, de los pequeños detalles en los que nunca te habías fijado. Las risas, los llantos, la confianza... Cada vez mejor y más continuo hasta que acabas prefiriendo su compañía por completo. Que irónico pensar que una persona de la que has huido ahora este a tu lado. Siempre he dado una visión subjetiva del amor y por una vez me apetecía definir lo que es esto de una manera mas objetiva.  Nunca sabes a quién puedes conocer ni quién te puede conocer, pero lo que si sabes es que si cada vez que le miras, cada vez que le hables, que quedes con él, que le cuentes algo, que te sonría, que le sonrías, que andéis, que caminéis, que corráis, que leáis, que comáis, que veáis una película, que os bañéis, que os odiéis, que peleéis y que os reconciliéis... Sólo entonces, estas enamorada.
Y yo, lo estoy.

sábado, 2 de enero de 2016

Y así, con las piedras del camino, construí mi palacio interior

Cuando te levantes sin mis buenos días. Cuando no te diga que he dormido poco. Cuando no tengas mil mensajes mios.
Cuando no tengas a quien recoger a las 5:30 un viernes.
Cuando cojas el tranvía y no sea para verme.
Cuando no tengas a quien contarle tus partidos y que te escuche aunque no me importe lo mas mínimo.
Cuando no tengas con quien acabar la tarde en un portal.
Cuando ya no seas un cutre.
Cuando ya no tengas con quien comprar patatas solo con kétchup.
Cuando ya no tengas a quien hartar de TGB.
Cuando ya no tengas con quien ponerte celoso.
Cuando ya no celebres aniversarios.
Cuando no cenes en ginos.
Cuando olvides como es mi risa.
Cuando olvides mi olor.
Cuando olvides mi voz.
Cuando olvides mi forma de enfadarme.
Cuando olvides mis llantos.
Cuando olvides mi forma de decirte te quiero.
Cuando olvides mis despedidas en el ascensor.
Cuando no tengas a nadie que te conozca mas que nadie.
Cuando suene all of me.
Cuando vayas al zoo y veas koalas.
Cuando veas nuestras fotos.
Cuando leas nuestras conversaciones.

Y yo no esté,

entonces me echaras de menos.


Pero no estaré.