Viajar es una de las cosas mas maravillosas que puede haber.
Ya sea por conocer cosas nuevas o simplemente por crearte a ti misma.
Aventurarte, arriesgar, es difícil y puede gustarte o no, pero siempre quedara un buen recuerdo de ello.
Disponerte a llegar a la estación, coger un tren y continuar el trayecto subido en él sin saber como acabará, eso si es arriesgar.
Lo mismo pasa con las relaciones. Enamorarse o no, eso es cuestión de arriesgar, de probar y sobre todo de no tener miedo. Por eso nunca se debe temer amar a alguien.
Yo siempre he dicho que adoro viajar, y quienes me conozcan lo saben de sobras. Hace dos años hice el viaje más importante de mi vida y conocí el lugar mas hermoso en el que había estado, del que no me quería marchar nunca, pero por alguna razón hay lugares que no son para ciertas personas, y ese lugar no era para mi, a pesar de que yo lo considerara como un hogar.
Y si, hay miles de lugares maravillosos, pero me quede pensando, que allí dónde hay alguien a quien se quiere muchísimo, y dónde hay alguien que nos quiere de verdad, ese si que es el lugar más bonito del mundo. Y me quedo con esto. Me quedo con lo más hermoso de este tan largo viaje, me quedo con las sonrisas, con los recuerdos y los momentos vividos. Pero ya va siendo hora de bajarse del tren porque este viaje a terminado.
Encontraré ese hogar que encontré en ti otra vez, no lo dudo, lo haré. Y sabré que lo he hecho cuando me mire igual que me mirabas tú. Ante todo que te vaya bien (al menos es lo último que me dijiste) porque te lo mereces, por haberme salvado y haberme hecho tan feliz.
Te quiero y siempre te querré.
Como te decía antes, siempre tuya.
Y por fin después de tanto tiempo y con todo el dolor de mi corazón, adiós.
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